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Acoplándonos a un nuevo estado lleno de ruido



Esta vez hablemos un poco de los Empáticos (Empath).


Aunque muchos se refieren a la empatía como la capacidad de ponerse en los pies del otro la realidad en el mundo psíquico lo lleva a un nivel más elevado. El empático no solo se pone en los zapatos del prójimo para comprender lo que pasa como ser humano sino que, logra absorber las emociones que esa persona está sintiendo y algunas veces las hace suyas al nivel de vivirlo.

La capacidad de la empatía nos lleva a un ambiente donde debemos desarrollar destrezas para canalizar todas las sensaciones y emociones que se absorben.


Es una puerta que se abre a lo que sienten los demás. Cuando no sabemos canalizar correctamente las emociones disparamos al ambiente todas ellas. Es en esta situación cuando el empático entra en la escena recopilando toda esta información y que no todo el tiempo se tiene los filtros correspondientes para aislarse de ello. El empático las sentirá y las manifestará también.


Ahora nos hemos estado enfrentado a una etapa nueva en la vida de todos. Como colectivo es una experiencia nueva para todos y el ruido es un gran eco sin final. Las nuevas sensaciones van en la cabeza de todos y es una gran maleta que llevan a todos lados. Esta energía se está moviendo desde hace un tiempo y aunque intenten echarlo a un lado para regresar a su normalidad, el ruido sigue ahí. No podemos olvidar que no se puede detener las hondas en el agua cuando cae una gota. El ruido sigue ahí, no podremos detenerlo, cuando no sea por un motivo llegará otro, tenemos que aprender a manejarnos con éste ruido.


Entonces, ¿nos acoplamos?


Claro, nos acoplamos o nos aislamos, y el aislamiento no es opción, somos seres sociales. Nos toca manejar nuestras emociones y aquellas ajenas que se proyectan y absorbemos. Debemos desarrollar la capacidad de canalizar la absorción para retornarla a la tierra y que sea asimilada sin el ensordecedor ruido. Ahora nos toca todo este ruido, ya pronto cesará. Pero te recuerdo que llegará otro. Toma una pausa, respira, sal de lo que estás haciendo para lograr un «grounding» y reincorporarte a lo que estabas realizando. Brinda palabras de aliento y optimismo para que apacigüe el eco. Parte de nuestro trabajo es dar herramientas a aquel que está a nuestro alrededor. Por eso llego aquí.


Recuerda que ahora el ruido es un eco desde las emociones, desde lo que siente cada uno. Es correcto sentir y expresar. También es correcto silenciarlo y no permitir que nos afecte su eco, al final, no nos pertenece, solo es que somos empáticos.

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